CONEXIÓN
Dedique tiempo a sus hijos, coman juntos.
Cuando los niños llegan a la adolescencia, ellos se esfuerzan por separarse de sus padres. Es fácil para ellos interpretar esta lucha por lograr la independencia como que sus hijos no desean que participe en sus vidas. Las investigaciones nos llevan a un escenario diferente. Los padres de los preadolescentes y adolescentes necesitan tener una conexión significativa con sus hijos, escucharlos, mostrar interés, pasar tiempo con ellos y desarrollar una relación positiva. Sea un Padre que puede hacerlo y manténgase conectado con su preadolescente y adolescente.
A continuación encontrará ideas que puede implementar para continuar conectado con su hijo a medida que ingresa a la escuela intermedia.
Cena de comida rápida progresiva
Hagan una lista de todos los restaurantes de comida rápida en los cuales disfrute comer su familia. Decida una comida en orden para cada plato. Por ejemplo, ensalada, plato principal, acompañamiento y postre. Luego, haga coincidir cada plato con el nombre del restaurante en el cual les gusta más dicho alimento en particular.
Carguen el auto y comiencen la aventura. En la primera parada pidan una ensalada y soliciten un tenedor para cada integrante de la familia. En la siguiente parada, pida una hamburguesa, hot dog u otro alimento para cada integrante de la familia. Pida un acompañamiento grande como papas fritas en el próximo restaurante. Diríjase al cuarto restaurante y pida las bebidas. (También puede ir a una tienda y comprar una gaseosa para cada uno de los integrantes.) Conduzca hasta llegar a la parada del postre favorito y compartan una tarta o compren un cono de helado para cada uno. Conversen sobre lo que más disfrutaron de la aventura.
Planifiquen repetir la actividad en seis meses.
Plato de honor
Es reconfortante saber que te quieren, y que tu familia cree que eres especial. También es agradable recibir una dosis especial de aliento o un poco de cariño adicional. Déles a sus hijos y a otros integrantes de la familia el mensaje esencial de que ellos son importantes con un “Plato de honor”. Elija un plato especial que sea diferente a los que usan habitualmente durante la cena. Se puede comprar sin hacer un gran gasto en una tienda de descuentos o de reventa. Escoja un plato con mucha decoración o espectacular para enfatizar lo “especial”. Rote el plato todas las semanas a un integrante distinto. Como familia, túrnense para decirle algo reconfortante, alentador o elogiosos a la persona que tiene el "Plato de honor” ante ella.
Juegos en el suelo
Su familia disfruta comer y jugar. ¿Qué sucedería si combinan ambos? ¡Una gran noche de diversión familiar! Coloque almohadas y mantas en el suelo de la sala de estar o sala familiar. Escojan algunos juegos que su familia disfrute jugar juntos. Pueden ser juegos de mesa o cartas. Planifique un menú para comer con las manos como filetitos de pollo, uvas, bastones de zanahorias o rolls. Use platos desechables para limpiar con mayor facilidad. Ahora están listos para jugar. Invite a su familia al “salón de juegos” para disfrutar los juegos en el suelo. Comience comiendo o jugando algunos juegos, y luego descanse y coma. Mantenga el interés al jugar diferentes juegos.
Los niņos deletrean amor como T-I-E-M-P-O
Usted es la persona más importante en la vida de su hijo y al igual que usted programa tiempo con otras personas importantes en su vida, necesita recordar destinar tiempo regularmente para estar con su hijo. Los niños se desarrollan con una rutina y esperarán el desayuno del sábado, ir de paseo a la sala de juegos o un juego de básquetbol uno contra uno. No sólo disfrutará pasando tiempo con su hijo, sino que también desarrollará líneas de comunicación a través de pequeñas conversaciones, cuentos y contar lo que les ha pasado durante la semana. También es una posibilidad para conversar sobre las drogas u otros comportamientos riesgosos. Este es un tiempo seguro y libre de polémicas que se puede usar para conversar sobre valores y mostrarle a su hijo que usted desea ser parte de su vida.
COMUNICACIÓN
Converse con sus hijos sobre los peligros del tabaco, el alcohol y las drogas.
Frases para la vida
Hágales un favor a sus hijos. Déles frases que puedan usar para decir no al consumo de drogas y otros comportamientos riesgosos. Es mucho más fácil estar preparado para una situación que probar y decir las palabras correctas inmediatamente. Practique las siguientes frases para la vida con sus hijos y converse sobre las situaciones en las cuales las podrían usar.
- “Si fueras mi amigo no me pedirías que probara algo malo para mí.”
- “Tengo planes importantes y las drogas no son parte de ellos.”
- “Creí que eras más inteligente que esto.”
- “¿Por qué querría hacer algo que es malo para mí?”
- “Prefiero comer chocolate.”
- “Me sorprende que quisieras hacer algo que es malo para ti.”
- “No puedo consumir drogas y hacer deportes. ¡Me expulsarán del equipo!”
- “¡Por ningún motivo! No me puedo dar el lujo de arruinar mi única posibilidad de obtener una beca.”
- “No puedo. Mis padres dicen que me harían un examen de detección de drogas si alguna vez creyeran que las estoy consumiendo.”
- “¡Estás loco! Mi mamá me dijo que me mandaría a vivir con mis tíos. No me quiero ir de casa.”
- “Por ningún motivo, no quiero que me arresten.”
- “No me puedo meter en problemas. Perderé mi licencia.”
Confusión mediática
Los medios de comunicación no siempre son sus amigos cuando se trata de enseñarles a sus hijos sobre el alcohol, el tabaco y otras drogas. La televisión, las películas, la música e Internet pueden darle mensajes pocos claros sobre el consumo de drogas. Su hijo puede ver un Anuncio de Servicio Público en contra del consumo de drogas durante un programa que muestra la manera en que las consumen los niños populares. Las letras de las canciones les dicen a los niños que no se pueden divertir en una fiesta sin ellas y existen sitios Web a favor de su consumo a las cuales sus hijos pueden tener acceso con facilidad.
Puede ayudar a despejar esta confusión conversando con su hijo. En cualquier momento cuando vea televisión y vea un comercial de cerveza, converse con su hijo sobre lo que ve. ¿Realmente cree que una cerveza es necesaria para divertirse o que las personas que beben se divierten como se muestra en el comercial? Su voz es la única que usted desea su hijo escuche cuando se trata de un tema tan importante. Converse sobre los avisos publicitarios de cigarrillos que ve cuando van juntos en auto, trate las escenas de películas que agreguen un encanto al consumo de alcohol y drogas, supervise el contenido que ve su hijo en Internet, sea la persona que le dirá la verdad sobre lo que ve y escucha.
Preguntas de ejemplo para una conversación entre padre e hijo
(después de ver una película que muestra a jóvenes que fuman marihuana)
- ¿Qué crees que opinan sus padres de su consumo de marihuana?
- ¿Por qué crees que la película no mostró las consecuencias negativas del consumo de marihuana?
- ¿Por qué crees que sintieron la necesidad de fumar marihuana?
- ¿Qué crees que las personas que produjeron la película quieren enseñarte sobre las drogas?
La práctica hace al maestro
Luz, cámara, ¡acción! Bueno, la verdad es que no está filmando una película, sino le está dando a su hijo la oportunidad de que ensaye para cuando sus amigos lo acosen para que elija entre hacer lo correcto o lo incorrecto. Participar en juegos de actuación le permite a su hijo practicar decir que no en un entorno no intimidatorio y sentirse más cómodo para hacerlo más adelante. Hable con su hijo sobre las situaciones que puede enfrentar en un día normal. No exagere ante las situaciones mencionadas, así su hijo estará menos reacio a conversar con usted en el futuro. Haga de estas situaciones la mejor forma de manejarlas a través de la participación en juegos de actuación. Éstas incluyen: sentirse presionado a probar cerveza por amigos que desea impresionar; que un niño de más edad le ofrezca cigarrillos; sentir que tiene que apresurarse e intentar hacer algo que él sabe no está bien.
La mayoría de los niños saben lo que deben decir, pero puede ser muy difícil decirlo cuando están frente a alguien de quien desean su aprobación. Participar en juegos de actuación les brinda la oportunidad de decirlo en voz alta y con orgullo preparándose para cuando realmente necesiten decirlo.
Situaciones posibles:
-
Estás en el centro comercial con dos de tus amigos y se encuentran con cuatro niños que son populares en tu escuela. Uno de ellos te ofrece un cigarrillo. ¿Qué vas a decir?
- Tu mejor amiga ha cambiado mucho en las últimas semanas. Ustedes se conocen desde el kindergarten y pensaban de forma muy parecida. Ahora anda con los niños “problemáticos” de la escuela. Se ha estado vistiendo de forma distinta y ha estado usando palabras que nunca antes había usado. Quiere ir al cine con sus nuevos amigos y quiere saber si vas a decir que ella estaba en tu casa, si su mamá pregunta dónde estaba. ¿Qué le vas a decir?
-
El hermano mayor de tu vecino te ofrece una cerveza cuando vas a jugar videojuegos a su casa. Sus padres no están en casa. ¿Qué vas a decir?
No deje que adivinen
Su hijo no debiera tener que adivinar cuál es su posición respecto al consumo de alcohol o drogas. Usted puede creer que su hijo sabe lo que opina de estos temas, pero ¿alguna vez se lo ha preguntado realmente? Ésta es su oportunidad. Ahora es el momento de ser muy, muy claro sobre lo que usted piensa.
Comience su conversación pidiéndole a su hijo que le indique la posición de la familia sobre el consumo de alcohol y drogas. Si al hacerlo obtiene una mirada silenciosa de su parte, puede ser mejor comenzar por el principio y crear entre ambos algunas pautas familiares sencillas, pero convincentes. A partir de ellas puede desarrollar la posición familiar sobre el alcohol y las drogas.
Ejemplos de posibles pautas:
- las sustancias a evitar incluyen el alcohol, la marihuana, cualquier forma de inhalante, el tabaco y cualquier píldora no recetada por un médico;
- no te subas a un automóvil con alguien que ha estado bebiendo, llama a casa:
- si estás en una fiesta donde se está consumiendo cualquiera de estas sustancias, llama a casa para que te vayan a buscar;
- no está permitido el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en tu casa o en la de alguien más.
Recuérdele a su hijo cuánto lo quiere, que está conversando estas reglas porque desea lo mejor para él. Lea la lista de pautas creadas y piense en una afirmación sobre el consumo de drogas que se aplique a su familia.
Cuando termine de crear ideas y de conversar, haga una afirmación muy clara a su hijo: "No está bien que consumas drogas de ningún tipo ni que andes con personas que lo hacen".
VERIFICACIÓN
Controle adónde van sus hijos y quiénes son sus amigos.
Los Padres que pueden hacerlo supervisan a sus hijos. Controlar el comportamiento de su hijo puede disminuir considerablemente sus probabilidades de consumir drogas, así como de verse envuelto en situaciones perjudiciales y conductas riesgosas. Controlar el comportamiento de su hijo preadolescente o adolescente implica siempre participar de modo activo y consciente en la vida de él.
Implemente una de estas ideas.
Siga su instinto
“Son las 10:00 p.m., ¿sabe dónde están sus hijos?” Cuando niños nos reíamos cuando el presentador hacía esa pregunta al comienzo del noticiario local. No habría sido tan divertido si nuestros padres no hubieran sabido dónde estábamos. Los adolescentes buscan cada vez más libertad, pero es responsabilidad de los padres asegurarse de que su hijo esté preparado para esa libertad. La manera de averiguar si su hijo está preparado para más libertad es controlar su comportamiento. ¿Vuelve a casa a la hora adecuada? ¿Está donde dijo que iba a estar? ¿Sabe con quién estará? Ayude a su hijo a dar pequeños pasos para convertirse en una persona independiente. Es mejor dar muy poca libertad ahora que dar demasiada y luego intentar reducirla.
Formas de controlar:
- Sepa cuáles son los amigos de sus hijos. Cuando sea posible, hable con sus padres.
- Fije horarios de llegada. Pueden ampliarse cuando su hijo demuestre ser responsable.
- Sepa adónde va su hijo y con quién va. No tema ir a comprobar si llegó a ese lugar.
- Establezca una hora de control para que él lo llame o usted lo llame a él. Pueden disminuir su frecuencia cuando su hijo demuestre ser más responsable.
- Hable con los padres de otros adolescentes que conozca y averigüe las formas en que controlan el comportamiento de sus hijos.
Si en algún momento se siente incómodo con la situación o la persona con la que está su hijo, siga su instinto, usted como un Padre que puede hacerlo tiene el derecho de intervenir. Si tiene preguntas sobre el comportamiento de su hijo, no se quede callado. La independencia conlleva responsabilidad. Si le parece que su hijo no está preparado para más libertad o que ha traicionado su confianza, tome las medidas necesarias para asegurar su seguridad.
Sepa las respuestas a las 4 preguntas
Los padres que pueden hacerlo están al tanto de lo que pasa con sus hijos. De eso se trata la verificación o control del comportamiento de su hijo. Haga un hábito de conocer las respuestas a las 4 preguntas, algo que sepa cada mañana antes de que su hijo salga de casa.
- ¿QUÉ está haciendo mi hijo?
- ¿CUÁNDO regresará mi hijo a casa?
Pídale a su hijo preadolescente o adolescente que se comunique con usted periódicamente. Las 4 preguntas son fáciles de recordar y le proporcionarán la información que usted necesita saber. Entrégueles una tarjeta telefónica, un buscapersonas o un teléfono celular. Asegúreles que cuentan con su confianza, a menos que la traicionen al NO comunicarse con usted cuando lo pida.
Periódicamente, vaya y compruebe que su hijo está donde dijo que estaría. Hágalo de manera discreta, sin transmitir una sensación de desconfianza. Usted no está espiando a su hijo. Más bien está actuando como un afectuoso Padre que puede hacerlo. Su hijo aún necesita de su guía al hacerse independiente y depende de usted señalar los límites para que eso suceda de forma segura.
Hora de conducir
Las estaciones de radio le dicen “hora de conducir” a las horas en que usted va en su auto hacia y desde el trabajo. En este momento usted está obligado a escuchar y tiene el tiempo para que lo entretengan, informen o persuadan de comprar algún producto que se esté anunciando. Usted tiene su propia “hora de conducir” cada vez que lleva a su hijo a alguna parte en su automóvil. Piénselo, están los dos solos, con pocas distracciones y tienen el tiempo para hablar tranquilamente. Si nunca lo ha hecho, empiece lentamente. No intente enfrentar los aspectos más difíciles la primera vez. Hable sobre algo gracioso que hizo el gato o algo fuera de lo común que escuchó en las noticias. La meta es sentirse cómodos con estos momentos para hablar y disfrutar de este tiempo juntos. A medida que se sienta más cómodo, puede hablar de los avisos publicitarios a lo largo del camino que promueven la bebida o de humoristas que hacen chistes sobre el consumo de alcohol y drogas.
Evite usar este tiempo para sermonearlo o perderá esta oportunidad. Esta no es una ocasión para confrontaciones, sino para conocer mejor a su hijo. Puede disfrutar de esto tanto que lo va a extrañar cuando su hijo obtenga su licencia.
Usted es el padre
Los amigos del colegio; los amigos de su vecindario; los amigos en los equipos deportivos; o los amigos de la iglesia o sinagoga. Su hijo tiene todo tipo de amigos y no necesita que usted sea otro más de sus amigos. Lo que él necesita es que usted sea un padre, una figura de autoridad que lo ama, al mismo tiempo que establece límites para guiar su comportamiento.
Hágales un favor a sus hijos. Sea un padre.
Altos y bajos
Dígale adiós a las respuestas de una palabra de sus hijos
Al finalizar un largo día, por fin se reunirá con su familia y podrá preguntarle a su hija: “¿Cómo estuvo tu día?”
Su respuesta será: “Bien”.
“¿Qué aprendiste hoy en la escuela?” usted le preguntará expectante.
“Nada” responde su hija.
¿Le suena familiar? Tiene un real interés por saber lo que ocurre en la vida de su hija, pero resulta tan difícil obtener información. De hecho, es posible que a su hija le encantaría hablar acerca de su día, pero es más sencillo dar una respuesta de una sola palabra. Por lo tanto, ¿de quién es la culpa de que nadie converse en su casa? En realidad, nadie tiene la culpa. Todo lo que necesita es un pequeño ajuste en la forma en que se comunica con los demás.
En lugar de hacer preguntas que puedan tener respuestas de una sola palabra, ¿por qué no sugerir una nueva forma?: Altos y bajos. Dígale a su familia: “Intentemos algo nuevo. Iremos dando la vuelta y cada uno compartirá algo bueno que le haya ocurrido hoy; esto corresponde a un ‘alto’. Luego, si a usted le sucedió algo no tan bueno hoy día, también puede compartirlo; esto corresponde a un ‘bajo’.” Hágalo usted primero para que los demás sepan cómo comenzar.
No olvide mantener una buena disposición para escuchar. Pídale a sus familiares concentrarse en la persona que habla y no hacer sus preguntas hasta que haya terminado. Al compartir sus experiencias del día, pronto disfrutará de aprender más de los demás y de crecer juntos más cerca.